La Región de Murcia ha presentado el Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035, una hoja de ruta que sitúa a la industria en el centro de la estrategia económica regional, con el objetivo de reforzar competitividad, empleo de calidad y liderazgo industrial. El Plan contempla 55 medidas y 255 acciones y una inversión pública directa de 1.731 millones de euros, con efecto palanca para movilizar inversión adicional y proyectos tractores hasta 2035.

En este contexto, la transición energética deja de ser solo un compromiso ambiental y se convierte en un factor clave para la competitividad industrial, el acceso a financiación y la permanencia en cadenas de suministro cada vez más exigentes.

Objetivo 6: “Más sostenible”, una agenda industrial para competir mejor

Dentro del Plan, el Objetivo 6: “Más Sostenible” plantea que la sostenibilidad es el eje transformador de la política industrial europea: eficiencia energética, descarbonización, optimización de recursos y transición hacia modelos circulares pasan a ser determinantes para atraer inversión y asegurar competitividad.

Además, el Plan vincula esta transformación con una agenda práctica que combina descarbonización, economía circular, integración de renovables, eficiencia hídrica, simbiosis industrial, comunidades energéticas y aprovechamiento responsable de recursos, para anticiparse a la regulación europea y aprovechar oportunidades de financiación.

Acción O6-03: Energías renovables y almacenamiento (por qué importa a tu empresa)

La Acción O6-03: “Energías renovables y almacenamiento” parte de una premisa clara: para avanzar hacia una industria descarbonizada y competitiva, será necesario un uso intensivo de energías renovables y de soluciones avanzadas de almacenamiento energético. La Región de Murcia, con alta radiación solar y una base industrial relevante, se posiciona para liderar la integración de autoconsumo, renovables y almacenamiento en polígonos industriales, zonas logísticas y clústeres tecnológicos.

Objetivos principales de la acción

Entre los objetivos destacados, el Plan apunta a:

Reducir la factura energética y mejorar la competitividad mediante autoconsumo industrial, PPA (contratos de suministro a largo plazo), gestión activa de la demanda y almacenamiento para mitigar volatilidad de precios.

Aumentar la generación renovable de uso industrial, promoviendo instalaciones fotovoltaicas y eólicas vinculadas a polígonos y grandes consumidores.

• Impulsar almacenamiento multimodal (eléctrico, térmico e hidrógeno) para estabilidad de demanda y reducción de costes.

• Desarrollar microrredes inteligentes y comunidades energéticas para autoconsumo compartido, agregación de demanda y flexibilidad.

• Promover la electrificación y descarbonización de procesos, integrando renovables y almacenamiento en producción.

• Alinear la industria con objetivos y marcos europeos como Fit for 55, REPowerEU y RED III.

¿Qué tipo de proyectos se van a ver impulsados?

El Plan aterriza esta acción en líneas de actuación muy concretas, que sirven como “mapa” de oportunidades para empresas industriales (y para quienes quieran adelantarse con proyectos maduros y listos para financiación):

  1. Autoconsumo industrial y sistemas híbridos con almacenamiento (incluyendo calor solar industrial para procesos térmicos, cuando aplique).

  2. Comunidades energéticas industriales, con autoconsumo colectivo, gestión inteligente de excedentes y plataformas digitales para agregación de demanda.

  3. Mayor despliegue de PPA renovables como herramienta para estabilizar costes energéticos.

  4. Valorización energética de residuos industriales (biomasa, subproductos orgánicos, fangos industriales) mediante cogeneración o biogás in situ para autoconsumo.

  5. Programas de almacenamiento: baterías eléctricas, almacenamiento térmico o soluciones híbridas.

  6. Optimización energética con almacenamiento inteligente, apoyado en software capaz de responder a precios horarios, curvas de demanda e incidencias de red.

Claves prácticas para prepararse (y ganar tiempo cuando lleguen convocatorias)

Aunque el Plan habla de programas de ayudas e incentivos, lo más importante para las empresas es entender que la ventaja competitiva suele estar en llegar con el proyecto preparado: diagnóstico, ingeniería, permisos, modelo económico y documentación.

Una buena hoja de ruta interna suele incluir:

Perfil de consumo y curva de carga (al menos 12 meses): identificar picos, potencia, penalizaciones y margen de gestión de demanda.

Estudio técnico-económico: autoconsumo, almacenamiento, hibridación, y escenarios de precios (con/sin PPA).

Encaje normativo y de punto de conexión (si aplica), y revisión de alternativas (autoconsumo individual, colectivo, comunidad energética, etc.).

Plan de implementación: CAPEX/OPEX, retorno, riesgos, calendario, y posibles sinergias (p. ej., electrificación + renovables + almacenamiento).

Documentación “lista para presentar”: memoria técnica, presupuestos, cronograma, indicadores de impacto (energía, CO₂, competitividad), y trazabilidad de costes.

En definitiva…

El Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035 marca una década donde la transición energética industrial (autoconsumo, PPA, almacenamiento, microrredes y comunidades energéticas) se convierte en una palanca directa de competitividad, resiliencia y cumplimiento normativo.

En Solvent Iniciativas Empresariales ayudamos a las empresas a convertir estas líneas estratégicas en proyectos reales: desde el análisis de viabilidad y el planteamiento técnico-económico hasta la planificación para captar ayudas e incentivos cuando se activen, maximizando el retorno y reduciendo la carga administrativa.